Es a lo menos injusto evaluar la actual ley de control de armas modificada por última vez en 2015 teniendo en cuenta que el reglamente complementario de dicha ley data de 2007 y el nuevo reglamento aún no entra en operación. Es urgente aprobar el nuevo reglamento ya que por sí solo incorpora una serie de cambios muy esperados que darán solución inmediata a varios problemas, mientras se avanza en las mejoras a una nueva modificación legal. Por ejemplo, comenzará a exigirse a quienes deseen comprar un arma acreditar su conocimiento práctico de ellas con la realización de un curso de tiro. Adicionalmente impone un desafío tecnológico que permitirá mejorar la integridad de la base de datos mediante la actualización de datos online o vía web.
